Pekín (China) 2 may (EFE).- Una de las principales preocupaciones del gobierno chino es poner freno a la inflación, que alcanzó el 8 por ciento entre enero y abril. La subida de precios, la mayor en los últimos once años, afecta a todos los productos pero sobre todo a los que componen la canasta básica de la compra. En ocasiones, hay mercancías que de un día para otro pueden aumentar su costo hasta más de un 15 por ciento. En los mercados, los puestos de pescado o carne lucen casi desiertos, ya que algunas variedades como el cerdo han llegado a doblar su precio.
Fuente: EFE
Imagen: Unai Berrueta.

